De siempre he estado, mucha gente se siente cómoda conmigo ante problemas de vida y de relación, se sinceran. Eso es porque se escuchar. Pero también necesito alimentarme de lo positivo, de cuando les van las cosas bien, de cuando recuperan su estabilidad. No me importa escuchar las malas noticias, ser el desahogo, pero acuérdate de mi cuando te lleguen los buenos momentos. Siempre me ha ocurrido lo mismo. Me siento como el protagonista de autopista hacia el cielo.

Buena reflexión .
ResponderEliminarCreo que es cierto, a veces nos convertimos en oyentes de historias que no son nuestras, nos sentimos aliviados cuando el caminar de aquel amigo , familiar, conocido , empieza a buscar los senderos por los que pueda ser feliz y de pronto se hacen largos silencios...